Mostrando entradas con la etiqueta Llamadme quejica porque es lo que soy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Llamadme quejica porque es lo que soy. Mostrar todas las entradas

llamadme quejica, porque es lo que soy #7: Precuelas que parecen secuelas.

He acumulado tantas cosas que hacen que apriete mi mandíbula con furia, y tantas cosas que hacen que mi mente se llene de odio hacia lo que me exaspera, que me he visto obligado a comenzar esta tercera temporada quejándome.

Como amante de mi la coherencia, me gusta que en las películas que conformen una saga mantengan una cierta coherencia y cohesión. Así que mis lectores podrán comprender mi profunda exasperación cuando esto no es así.

Casi siempre, este tipo de odios yace latente en mi interior, esperando que mis ansias de redactar posts de quejas y el elemento provocador coincidan en un único momento para encender la chispa que en muy poco tiempo puede ser todo un incendio.

Era una noche de sábado y habíamos visionado Alien, El Octavo Pasajero y Aliens, también conocida como Alien 2, tras jurarnos no incluir la tercera película de Alien o las de Alien VS Predator, nos dispusimos a ver Prometheus. Fue entonces cuando me percaté de algo tan sumamente ignominioso que mi alma no pudo contener mis impulsos quejicas. Y es que, a pesar de que dicha película representaba hechos anteriores a la saga Alien, el setting era aparentemente muchísimo más sofisticado y moderno que en las otras películas.

Evidentemente, puse el grito en el cielo y repasé todas las cosas que odio de las precuelas que se hacen mucho después de la saga original, os señalo unas pocas:

1.-  El setting. Sobre todo en las de ciencia ficción de look futurista, odio a muerte que aun tratándose de la narración de una época anterior a una saga, todo se vea mucho más sofisticado y avanzado, es algo incongruente y odioso.

2.- Los efectos especiales. Aunque es evidente que no se puede pedir que se utilicen técnicas obsoletas para mantener la concordancia visual, me chirrió mucho cuando sacaron los episodios 1,2 y 3 de Star Wars. Era odioso tener que pasarme todo el tiempo recordándome que todo esto era anterior a lo que había visto antes.

3.- Edad de los personajes. Aunque Men In Black 3 no es una precuela del todo, si que contiene partes que se desarrollan en una etapa anterior a la primera entrega. La recuerdo especialmente porque el  "joven" agente K  estaba más arrugado que una pasa y porque las motos parecían mucho más modernas que el coche de la primera peli. Aquello fue un ataque doble.

4.- Referencias al "futuro".  Son esos guiños al espectador que hacen sutiles referencias al futuro en las que casi siempre se busca que el espectador, conocedor del "futuro" de la historia se burle pedántemente de la ignorancia de sus personajes. En algunos casos está tan forzado que me dan arcadas.

5.- En videojuegos. La verdad es que no soy muy gamer, pero recuerdo haber jugado a ciertas precuelas, en las que el personaje principal adquiría habilidades que no tenía en los juegos en los que se suponía que era más poderoso que entonces.

6.- Nuevos personajes viejos. Sucede a veces, que en algunas precuelas aparece un personaje tan carismático y genial, que resulta ofensivo que desaparezca y/o muera al final de la precuela y que no se le nombre siquiera en el futuro.

Podría seguir un rato más, pero no querría saturar mis queridos lectores -si es que los hay- apenas empezada la nueva temporada... Así que reflexionad y comentad algo que odieis de las precuelas, si es que existe alguien tan quejica como yo...

llamadme quejica, porque es lo que soy #6: falsity en los reality.

Saludos, amigos y amigas de mis pataletas, aquí estamos, una semana más en el fascinante mundo de las quejas mis quejas.

Uno de esos muchos días de aburrimiento en verano, me sorprendí a mí mismo observando uno de estos programas que consiste en coger a un grupo gente y meterla en un espacio concreto rodeado de cámaras. La mecánica es más o menos la misma en casi todos estos programas que entran en el género del "reality" entrecomillo lo de reality porque dicho adjetivo que significa "realidad" en inglés se pone en tela de juicio cuando analizamos a las personas (personajes) que se prestan a estos odiosos programas.

Estos personajes suelen ser personas normales, o casi normales que deciden entrar en el concurso por la pasta, si dice otra cosa, miente, nadie va a un concurso a divertirse. Estas personas casi normales, se convierten en completos imbéciles más aun, si cabe, cuyo objetivo es pretender caer bien a la audiencia o quien sea el que tenga que decidir su permanencia en estos programas, para poder ganar el premio. Estas personas ya saben como funciona un reality así que asumen uno de los manidos papeles de personaje de reality y actúa penosamente para sobrevivir en este territorio.
 
Es altamente probable que haya muchos más personajes que los que a continuación voy a enumerar, pero comprended, mis queridos lectores, que no soy un experto en la materia. Los personajes más tipicos que he podido etiquetar y aislar son los siguientes:

1.- El Filósofo. Este personaje tiene en su haber todo el archivo de citas célebres de la historia, pero nunca dice que pertenecen a otras personas ni cita a sus autores. Cada una de las frases que dice mirando a la cámara, cada vez que hable de sí mismo, o dé un consejo a sus compañeros, lo hará con una frase lapidaria que no admite revisión ni contextualización. El filósofo es muy consciente de que todo lo que diga quedará guardado en las cámaras para la posteridad, así que se asegura muy bien de que cada cosa que diga sea recordado por la historia de la telebasura. Suelen dejar un dramático silencio tras citar una de sus citas para darle a sus interlocutores un momento de reflexión mientras se rodea a sí mismo de un halo de mística sabiduría, la cual no concuerda nada con sus acciones en el programa.

2.- La Estrella. Es uno de los personajes que no falla casi nunca en estos programas. Se caracterizan por su egocentrismo su exacerbada autoestima. Suele prometer que va a darle marcha de la buena entre sus compañeros y emite ondas-chachi desde el primer día. Estas estrellas no suelen brillar demasiado tiempo porque no solo apagan su marcha enseguida, si no que no cumplen con sus promesas festivas. Terminan siendo unos petardos y unos notas. Al final del programa, este personaje sigue pensando que es una estrella, cosa que tan solo es respaldada por su madre, familiares y/o vecinos.

3.- El/la Llorón/a. Especialmente recalcitrante personaje que se dedica a deprimirse y/o llorar en las esquinas por todo. Suele acaparar la atención de los que lo rodean y es un autentico coñazo. Son histriónicos hasta la médula y extremadamente sensibles a la opinión de sus semejantes. Suelen protagonizar auténticos dramas donde su autocompasión y una leve resistencia a los ánimos que ofrecen sus preocupados compañeros llega a los límites más enervantes.

4.- El/la Furioso/a. Son casi como El/la Llorón/a solo que en lugar de deprimirse y lloriquear, se enfadan, gritan y a veces pueden llegar a las manos. Por regla general acaban siendo expulsados del programa para asegurar la supervivencia de sus compañeros. Son muy amigos gritar histéricamente por cualquier cosa. Suelen ser muy violentos y egocéntricos. Algunos furiosos reaccionan ante el odio de sus congéneres reafirmando su postura, reiterando su justificación para actuar violentamente o convirtiéndose levemente en un/a Llorón/a, momentos en los que actúa cual mártir incomprendido que defiende una causa legitima y que es injustamente acusado.

5.- El/la Malo/a. Este tipo de personaje es una adaptación de uno de los personajes del "Pressing Catch". El Malo es un personaje pérfido, frío y calculador, pero nada discreto, por lo que rápidamente es marginado y repudiado por sus compañeros y la audiencia. Suele ser maquiavelico e inmoral y gusta de sembrar la discordia entre sus compañeros a través de comentarios maliciosos, malentendidos y rumores. Este personaje no le tiene cuentas a nadie, todo lo que hace está perfectamente justificado y tiene un fin que va más allá de nuestra comprensión, cosa que hace que malinterpretemos sus acciones como maldades.

Partiendo de la base de que todos los que van a esta clase de programa son idiotas integrales, podemos deducir que en la mayoría de los casos uno de los idiotas que entre en uno de estos programas asumirá un papel, que suele ser una versión exagerada y sobreactuada de si mismo en el minuto cero que una cámara los enfoque. Esta sociedad se ha criado viendo unos patrones de conducta artificiales en la tele que asume inmediatamente cuando sabe que está siendo grabado.

Cada vez que veo un programa así, clasifico inmediatamente a los personajes, veo como cumplen mis bajas expectativas, apago la tele, cierro los ojos y me aprieto los párpados con el pulgar y el índice sintiendo que algo ha muerto en mí y en este mundo que me decepciona más a menudo de lo que me alegra.

llamadme quejica, porque es lo que soy #5: noticias que se repiten año tras año.

Buen día una semana más, amigos de la queja, la protesta y la llantina absurda e inane. Una vez más me veo aquí en la que ya me olía que iba a ser una de mis secciones más recurrentes, debido a que me quejo tanto, tan seguido y por tantas cosas, que debería empezar a hacer un deporte olímpico de ello.

Hace poco, mientras le daba vueltas a la sesera sobre cómo no caer en el tópico para hablar de la vuelta a clase, mientras tenía delante el telediario, cuando mientras me recreaba en mi odio hacia los tópicos típicos, tenía ante mí uno de los más flagrantes y desvergonzados que conozco, las noticias que todos los años se repiten.

No creo que a estas alturas, no exista alguien con dos dedos de frente que no se haya percatado de que existen noticias que se dan todos los años, algunas tan tradicionales como manidas, casi tanto como las tradiciones. A continuación, como acostumbro en esta sección enumeraré tan solo unas cuantas a las que les tengo especial odio:

1.- La vuelta al cole. Dejando de lado los motivos personales y los demonios del pasado, éste es uno de los que más desprecio, el reportaje puede ocupar perfectamente unos 3 minutos, y siempre nos muestra la misma escena; una madre llevando a rastras a un crío berreando cual poseso, y alguna profesora o madre contando a cámara lo que todos sabemos: los niños odian volver al cole.Poco más hay que añadir además de que se repite en la segunda semana de septiembre todos los años.

2.- Noticias climáticas. Creo que esta la conocemos mejor que ninguna, sobre todo ahora que está tan de moda alarmarse por los cambios climáticos. Se suele dar dos veces al año, puede durar de 3 a 4 minutos. Los suele protagonizar un transeúnte random que declara abiertamente que nunca había visto que haya hecho tanto calor(en verano), o tanto frío(en invierno). cada año el invierno es más frío y cada verano es más caluroso que nunca. Además de absurdo lo veo de un sensacionalismo indignante, si esto sigue así nos esperan inviernos glaciares y veranos infernales donde corren ríos de lava, supongo que entre en invierno y el verano habrá una estación de inundaciones.

3.- Selectividad. Empecé a prestarle atención los cursos previos a mi propia prueba de selectividad. Se puede comer un buen segmento del informativo, y nos muestra a un montón de jóvenes sentados o esperando en los pasillos. El guión nos desvela, al igual que en los de la vuelta al cole, lo que es obvio: es una prueba que determinará su futuro y que están nerviosos. Algunos en un alarde de originalidad llegan incluso a preguntar a un estudiante al azar de forma que sea este el que diga eso mismo, que la cosa no es jauja, que es súper dura de cagarse y que está nervioso; no esperéis nada nuevo porque no se puede exprimir más, aparece todos los años a principios o mediados de junio.

4.- Noticias frescas el 1 de enero. ¿De qué se habla en el telediario nada más empezar el año? De lo mismo de siempre; bebés que han nacido en año nuevo y de la resaca general que deja las calles vacías de personas y llenas de basura, a veces incluso aparece en la panorámica algún pobre barrendero en plena faena, que a veces es entrevistado y nos narra lo duro que es ese día para ellos y cómo se llevan algún que otro jugoso botín de algún embriagado fiestero.

5.- Rebajas de enero. No podía faltar en este pentálogo del odio hacia lo manido y repetitivo, la típica noticia del día uno de las rebajas de enero. Este tipo de noticias la suele protagonizar una ruidosa horda de señoras entradas en años que se agolpan en las puertas. Aparece en escena el momento previo a la apertura del centro de compras, para ver en el momento perfecto la estampida que suele absorber y/o matar al pobre hombre que haya abierto la puerta.

Como siempre digo, solo suelo enumerar la punta del iceberg, y es probable que todos los días los telediarios estén hechos a base de noticias que se repiten una y otra vez tanto en contenido como en estructura donde lo único que cambia es el espacio, el tiempo y los personajes. Vivo en un mundo que conspira para alimentar mis quejas.

llamadme quejica, porque es lo que soy #4: Esas personas desconocidas con las que tienes que compartir el mundo.

Cada vez que salgo de casa, me encuentro con varias razones para no permanecer fuera de ella más tiempo del necesario. Cuando reflexiono acerca del asunto, suelo llegar a la misma conclusión; siempre tiene que ver con la gente desconocida.

No me refiero a la gente desconocida a secas, sino a ciertas personas con una serie de conductas que me desagradan en extremo, podría aceptarlo de otra manera si se tratase de fenómenos aislados de personas concretas, pero no, hay varios/as por el mundo.

He llegado incluso a nombrar y clasificar éste tipo de comportamientos para poder quejarme decentemente de todo, o por lo menos casi todo, lo que me molesta. A continuación la lista de comportamientos a los que me suelo enfrentar en mi vida diaria.

1.- Gente que amenaza con su trasero.  Generalmente, cuando llevo mochila, que es casi siempre, y me siento en un asiento con capacidad para dos personas, suelo dejar, por comodidad, mi mochila en el otro asiento; asiento que puedo ceder encantado si alguien lo necesitara y me lo pidiese. La gente que amenaza con su trasero, se salta la parte de pedir permiso, o por lo menos advertirte,  y se limitan a hacer el ademán de sentarse en el asiento que ocupa mi mochila a cámara lenta, con el objetivo de que rescate rápidamente la mochila antes de que el inminente impacto nalgar de mi vecino de asiento la aplaste irremediablemente. Por suerte, hasta la fecha he podido salvar siempre mi mochila, pero me molesta tener que hacer esto cuando simplemente se puede hablar a través de la comunicación verbal, me resulta violento ceder ante las amenazas de un culo.

2.- Gente sin auriculares. Dudo que haya que explicar demasiado sobre este tipo de gente. Todos hemos tenido que compartir alguna vez transporte público con gente que pone su música a todo volumen, con la calidad de un altavoz de móvil. Independiente del tipo de música que escuche éste tipo de gente, que, casualmente, acostumbra a ser reggaeton, me parece la conducta más grosera e incívica menos castigada o perseguida de ésta sociedad. Debería inventar carteles como los de prohibido fumar para estas cosas.

3.- Mendigos cuenta cuentos. Existe una zona en concreto, a unos minutos de mi facultad, por la que suelo pasar a diario, en la que donde ésta raza es más prolífica. No suelo tener nada en contra de que haya gente mendigando, aun existiendo ONGs que ofrecen comidas, ayudan a buscar trabajo y que dan ropa, pero la cosa se vuelve odiosa cuando el mendigo en cuestión se trata de un mendigo cuenta cuentos. El mendigo cuenta cuentos es uno que ha abandonado el sedentarismo y lo sustituye por una actividad nómada, en el que pretende hacer ver que está de paso y que un terrible mal le impide salir adelante o que simplemente pide dinero para comer o para poder coger algún transporte publico para ir a alguna de estas ONGs. Se caracterizan por ir algo mejor aseados y vestidos que el mendigo estándar y por su insistencia en que le escuches, a veces llegan a seguirte durante un buen rato. Llevo tres años cruzándome esporádicamente con uno en concreto que siempre cuenta la misma historia y que debe tener un caso severo de prosopagnosia o muy mala memoria en general, porque siempre me habla como si fuera la primera vez que se cruza en mi camino. Lo que siento cada vez que me encuentro con uno de éstos, o con "el de siempre", es inefable.

4.- Camareros/tenderos simpáticos. Mucha gente agradece el hecho de que un camarero o algún tendero le atienda con humor y salero. Yo no, en absoluto, hay un tipo de humor que predomina en este tipo de personas que me molesta, primero, porque no sabes que te dicen en serio y que en broma, y segundo porque la mayoría de las veces preferiría que simplemente me atendiesen, pero lo peor de todo, es que muchos esperan tu risa de una forma tan incómoda que hacen que tengas que forzar una risa de compromiso. A menudo suelo lidiar con esto en cierta cafetería, de cuyos precios y menú no quiero acordarme.

5.- Ancianos ralentizadores. Cada vez que tengo el nivel de prisa que es menor a aquel que requiere que vayas corriendo y superior a aquel que no puedes perder ni un segundo; un grupito de 2 a 4 ancianos/as ralentizadores al azar, me detecta y realiza una formación de tapón justo delante de mí en aceras estrechas en las que estas entre una fila de coches aparcados en batería y un edificio, con el único fin de que te veas obligado a ralentizar tu marcha a la velocidad más baja que reconocen tus piernas sin parecer que vas a cámara lenta. Éste tipo de agrupaciones suele ser reacia a abrir paso aunque hagas ademanes de querer pasar, o pidas disculpas.


Sé que existen muchos más, porque la gente desconocida que me desagrada sigue ahí afuera, conspirando e innovando en sus técnicas para sacarme de mis casillas, pero creo que éstos cinco son los que son especialmente molestos. Esta sección del blog se está convirtiendo en una de las más prolíficas que he tenido nunca en este blog, podría incluso alcanzar en cantidad a la de figuras. Supongo que siendo tan quejica como soy, nunca me quejaré lo suficiente. ¿Cuánto más me quejaré hasta estar satisfecho? Ni yo lo sé... De momento dejaré que siga fluyendo mi "quejiquería".

llamadme quejica, porque es lo que soy #3: esas cosas que se empeñan en repetir una y otra vez en la tele y el cine.

 ¿Habéis tenido esa sensación de hastío cuando veis algo que estáis hartos de ver que pretende causar el mismo impacto que la primera vez que se inventó esa frase/eslogan/chiste/lo-que-sea?


Yo si. Y cuando has visto mucha tele, muchas pelis y muchos anuncios; en tu cabeza hay una lista de frases, situaciones y cosas, que pueden hacer gracia o impactar la primera vez, la segunda e incluso la tercera, pero cuando hablamos de algo que llevas viendo miles de millones de veces, que pasan los años y sigues viendo lo mismo en diferentes películas,anuncios,series,etc. Simplemente me indigno; resoplo hastiado en mi silla y me dejo tragar por el fango de la más absoluta desesperación.


Por suerte o por desgracia uno tiene que convivir con algunas cosas y puede aprender a ignorarlas, pero hay otras que da igual cuánto lo intente, siempre acabarán haciéndome protestar indignado, paso a enumerar los 5 que más logran devastar mi moral:


-1. Aterradoramente divertida, terroríficamente entretenida. Éstas y sus derivados son el tipo de frase que solemos ver casi cualquier cosa que pretenda parodiar el cine de terror. Creo que lo oí por primera vez en un anuncio de la película de pesadilla antes de navidad, desde entonces, cada vez que veo un tráiler con películas de este tipo y oigo esa frase tipo: terroríficamente graciosa/divertida/etc, no puedo más que quejarme y levantar mi puño con una fuerza que solo la ira puede concederme.


-2. Sólo en los mejores cines. Supongo que ésta frase tuvo sentido alguna vez, cuando el cine solo tenía una sala y demás, pero actualmente, donde casi todos son multicines, suena absurdo, porque si ves esa película en todas las carteleras es como decir que todos los cines son los mejores, no lo entiendo, me parece muy estúpido.


-3. Tráilers rápidos de comedias. Se ha puesto de moda últimamente que en un tráiler te pasen muchas escenas muy rápido, muchos chistes de golpe, muchos momentos divertidísimos y trepidantes en muy poco tiempo,para poner al final una coña en la que hay una pequeña pausa y un golpe humorístico que será cerrado abruptamente por los créditos. Ésto tuvo su gracia las primeras veces, pero, lamentablemente el cine estadounidense gusta de exprimir lo que funciona ad nauseam. 


-4. Próximamente. de las creadoras de: "un rato", llega la unidad de tiempo más ambigua y potencialmente larga de la historia de la televisión, próximamente, pueden ser dos semanas, un mes, dos, o incluso tres... Aunque ya no veo televisión, recuerdo cuando lo más atractivo se anunciaba con una antelación tan larga como ambigua, porque en lugar de darte un espacio de tiempo, me soltaban un: "próximamente" y ya está, ese anuncio seguido de un próximamente puede extenderse todo lo que la cadena desee, término desesperante donde los haya, no hablemos ya cuando lo que va a salir "próximamente" es algo de lo que tan solo conocemos el título o un enigmático eslogan.


-5. Sencillamente [adjetivo que indique aprobación]. De todas las frases típicas que podemos leer/ver/escuchar en el mundo de la crítica, ésta es la que más veces he visto en toda mi puñetera vida. Últimamente me he fijado que ciertos trailers  de películas el narrador suele leer algunas críticas, se repite tanto eso de: "sencillamente espectacular, sencillamente magnifica, etc etc", que cuando lo oyes una vez más le pierdes el respeto al crítico en cuestión, porque no se puede ser más típico ni más repetitivo. 


Con todo ésto, no quiero decir que las frases no sean ingeniosas ni que no tengan su porqué, lo único que hace que mi sangre hierva sobre el ardiente combustible de la ira, es el hecho de que abuse tanto de éstas construcciones, que las oigas una y otra vez.Y no pueden culparme, después de todo soy un quejica.


________________________________________________________________


P.D: Mis más sinceras disculpas por no haber posteado el jueves pasado, era mi cumpleaños y estaba muy liado. Aquí las pruebas:
Cuando se encendieron las luces, Haruhi pensó que era para ella, qué egocéntrica puede llegar a ser esta chica...
Si, aprovecharon las calabazas de halloween para hacer la tarta, son unas chicas muy apañadas.

llamadme quejica, porque es lo que soy #2: estar recién levantado.

Existen tantas cosas en el mundo que no soporto, que no me sería posible recordarlas todas para enunciarlas una por una. Hay muchas cosas que odio, cosas que me incomodan y me hastían, pero de la que voy a hablar en este segundo episodio de: "llamadme quejica, porque es lo que soy " es una a la que le tengo odio especial , ya que se repite todos y cada uno de los días de mi existencia.
Quería darle mucho más suspense y podría haber hecho un preámbulo mucho más largo, pero creo que el título me delata demasiado, así que pasemos directamente al meollo del asunto.

Odio esos primeros minutos del día, odio ese cúmulo de cosas que experimento desde que recobro la consciencia tras una noche de sueño, detesto cada segundo de esos primeros momentos de la mañana, los cuales hacen que empiece muy mal el día;aunque por suerte, este estado es transitorio y no lo considero empezar el día del todo, creo que de no haber llegado a esa conclusión, me habría volado la maldita cabeza. Como todos aquí conocéis, gracias a esta sección me encanta analizar todos y cada uno de los detalles de mi objeto de aversión, como buen quejica que soy, así que pasemos lista de los elementos que provocan que cada día me despierte quejándome, porque la cosa es detestable a varios niveles:

1.- Momento en que me despierto: esta parte es la peor, en ésta suelo descubrir horrorizado que ha empezado un nuevo día, las mantas me empiezan a estorbar y la cama se vuelve incómoda, por lo que si me he despertado antes de tiempo, no me queda más remedio que levantarme.

2.- Si el hecho de aterrizar en un nuevo día no fuera lo suficientemente pesado, me doy cuenta de que la boca me sabe a rayos, está pastosa y tengo un especie de asquerosa legaña en las comisuras de los labios.

3.- No hablemos ya de las legañas de los ojos, una cosa que está muy bien para proteger los ojos mientras duermes, pero que ya podría irse por la mañana, ya que su asqueroso tacto y su incómoda presencia en mis lacrimales son la causa directa de que tenga que lavarme la cara con agua helada, odio tener que hacerlo, por que es algo muy chocante para hacer a primera hora de la mañana.

4.- A veces las arrugas de la funda del colchón o las mantas hacen una especie de marcas/surcos en todo el cuerpo, los noto todos y cada uno en cuanto me levanto, y es como si hubiese dormido sobre paja o algo así.

5.- Pero, lo peor de todo, es sin duda el hecho de que mi cuerpo no funcione del todo bien en ese momento, momento en el que me balanceo torpemente hasta el baño para librarme de esas asquerosas legañas, cuando...

6.- ¡BANG! enciendo la luz, y ésta me golpea en los ojos, retrocedo un paso, para luego seguir avanzando aturdido hacia el lavabo para iniciar la tortuosa ablución que me librará de un mal mayor.

7.- Una vez recuperado de los surcos dérmicos, liberado de las incómodas legañas y recuperado de la torpeza motora y el foto-aturdimiento, el sufrimiento no termina, porque lo primero que sucede tras eso es que levanto la vista y me miro en el espejo, para descubrir horrorizado que aquellos casi 10 minutos de afeitado de hace 3 días no han servido de nada y que mi pelo no podría estar más desordenado, estoy seguro de que el día en que se ponga de moda el pelo desordenado y enredado, me despertaré perfectamente peinado...

Cuando a todo lo anteriormente citado le añadimos el estrés de haberse levantado tarde, o de levantarse de forma abrupta por lo que sea, ya entonces si que puede joderse lo que queda de día, salvo excepciones.

En definitiva y en resumen, odio levantarme por la mañana, odio que mientras duerma me salgan legañas por todas partes, se me marquen las arrugas de las mantas en la piel, que me mueva de forma tal que el pelo se haga un desastre, y luego notarlos todos de golpe por la mañana. Francamente, para mi, la peor parte del día es tener cuerpo de recién levantado.
Por suerte, nunca me ha supuesto ningún problema madrugar, muchas veces pienso que si de 6 a 7 horas de sueño me levanto así de jodido, cómo será la cosa si durmiese aún más horas.

Llamadme quejica, porque es lo que soy #1: música no deseada.


Un día en el que me dio por juzgarme a mí mismo, descubrí, entre muchas otras cosas, que soy un auténtico quejica, que existen demasiadas cosas que no me gustan, que me incomodan, que me irritan... y siempre mi primera reacción es quejarme, pero no como cualquier persona...
Adoro recrearme extensamente en mi aversión, definir exactamente que me molesta y porqué, darle vueltas, como suelo hacer con casi todo, en definitiva llegar casi a extremos insoportables. Es por eso que lse me ha ocurrido hacerlo por escrito y publicarlo como la nueva sección del blog: llamadme quejica, porque es lo que soy...


Tras quejarme de esto, es muy probable que más de uno se dé por aludido, e incluso podría llegar a ofender a alguien -no es mi intención-, pero siento la imperiosa necesidad de quejarme de esto:

De aquí a un tiempo, y desde que tengo seguidores que también tienen sus propios blogs, llega un momento en que se me acumulan las actualizaciones bloggeras, cosa que hace que abra varias pestañas en mi navegador. Hasta aquí todo bien; me siguen y sigo blogs magníficos e interesantísimos, pero si hay algo que me está matando lenta y dolorosamente son esos blogs en los cuales su dueño gusta de poner un gadget en el que un reproductor comienza a reproducir –valga la redundancia- de forma automática.

Esto no significa que ello me haga odiar dichos blogs en cuestión, pero sí que maldigo la situación, la cual es irritante a distintos niveles:

1.- Ese momento en el que la paz reina en tu entorno y de repente comienza  a sonar música, sobresaltándome y perturbando mi paz.
2.- Lo peor es cuando son varias pestañas y suena en varios a la vez.
3.- Que esté escuchando mi propia música y ésta se vea eclipsada por otra sintonía simultáneamente.
4.- La situación es aún peor cuando la cantidad de pestañas es desmesurada y no sabes de donde viene la música.
5.- La combinación de la 2, 3 y 4, también conocido como el combo sonoro de la muerte.
6.- Que llegue un momento en el que en lugar de empezar a leer en uno de tus blogs favoritos, tengas una carrera con el reproductor para darle al pause antes de que suene, debido a que en muchos hay que bajar y buscar entre un mar de gadgets.

En virtud de lo anteriormente mencionado, aconsejo a todos los aludidos  que no renuncien a ambientar su blog musicalmente como les dé la real gana, pero que busquen un reproductor que empiece pausado por defecto, en lugar de forzar la audición de vuestra música. Otro consejo, que utilizo yo mismo en este blog, es que cuando quiero aconsejar una canción o hacer escuchar, le dedico un post en el que doy al usuario la opción de que lo reproduzca si quiere.
_____________________________________________________________________________

En fin, esta ha sido la inauguración de esta nueva sección, en la que creo que me voy a desahogar mucho, y en la que espero no haber ofendido a los que quería que se diesen por aludidos, mis opiniones son mías y con ellas no pretendo imponer mi lógica a nadie desdeñando lo que critico...
En el próximo episodio de MENS FRIKI IN CORPORE FRIKI, tendremos una review de otra de mis figuras de mecchas, ¡No os lo perdáis!